1. Capturar— reúne lo que llama tu atención

Utiliza una bandeja de entrada, libreta, o dispositivo digital para capturar el 100% de todo aquello que tiene tu atención.  Pequeño, grande, personal o profesional—todos tus pendientes, proyectos, cosas que atender o completar.

2. Procesar— define su significado

Toma todo lo que capturaste y pregunta: ¿requiere acción? Si no, tíralo o guárdalo como referencia.  Si requiere acción, decide cuál es la siguiente acción física más inmediata y visible.  Si te lleva menos de dos minutos, hazlo en el momento.  Si no, delégalo si puedes; o ponlo en tu lista de acciones siguientes por hacer tan pronto como sea posible.

3. Organizar— ponlo donde corresponde

Pon los recordatorios de acciones en las listas correctas.  Crea listas para las categorías apropiadas, por ejemplo—llamadas que hacer, vueltas que dar, emails por enviar, etc.

4. Revisar— reflexiona frecuentemente

Revisa tus listas tan seguido como sea necesario.  Haz una revisión semanal para depurar, actualizar tus listas y aclarar tu mente.

5. Hacer— decide con confianza

Elige que hacer en base a tu inventario total de acciones.  Toma en cuenta el contexto o lugar donde te encuentras, el tiempo que tienes disponible, tu nivel de energía y tus prioridades.